Un pueblo en la Champions
Esta semana os voy a hablar de 1485 personas que han sumado fuerzas para una gesta.
Os dejo una foto de su pueblo para ir abriendo boca.
Pero antes de nada comentaros que la semana pasada hubo un problema en substack con el mail que envié y solo llegó a una pequeña parte de los suscriptores. Os hablaba de una de las derrotas más surrealistas y dolorosas de la historia del deporte. Aquí lo dejo de nuevo por si queréis echarle un ojo los que no lo recibisteis.
Qué manera de perder
El himno que escribió Joaquín Sabina para el Centenario del Atlético de Madrid contenía una expresión que generó cierta polémica entre los seguidores rojiblancos “qué manera de palmar” decía con sinceridad el cantautor.
Doble sesión de Bikila esta semana por el mismo precio.
Como os decía, esta semana toca hablar de 1485 habitantes de un pequeño pueblo. Si leéis esto desde España un pueblo de censo equivalente sería Lozoyuela. En Argentina lo sería Quiroga y en EEUU Calabash.
Resulta imposible imaginar que cualquiera de esas localidades llegue a disputar un solo minuto en la primera división de fútbol. Tan solo pensar en que pudieran ganar una liga generaría vergüenza de lo ingenuo que resulta.
Pero una vez más se cumple el principal lema de esta newsletter: “la realidad supera la ficción”. En esta ocasión ha sido Suecia quien ha vivido un fenómeno maravilloso pero impredecible.
La pequeña localidad de Hällevick tiene exactamente 1.485 habitantes. Su equipo de fútbol se llama Mjällby y ha competido este año en la primera división sueca. Allí juegan equipos históricos como el Goteborg vinculado a una ciudad de más de 600.000 habitantes. El Malmö con casi 400.000 o el Djurganden de Estocolmo en donde viven casi un millón de personas.
El enfrentamiento parece desigual y sin duda lo es, pero el modesto club de Mjällby ha competido de tú a tú con todos los gigantes de la primera división sueca.
Y los ha vencido.
Cómo lo habéis leído. El Mjällby se proclamó hace unos días campeón de la liga sueca. El año que viene disputará las eliminatorias previas de la mismísima Champions League. Hablamos de un equipo en el que su entrenador es maestro de escuela. Hablamos de un club que juega en un estadio cuatro veces más grande que el pueblo al que pertenece.
El estadio donde juega el Mjällby tiene una capacidad para seis mil espectadores y solo puede llenarse cuando los habitantes de toda la comarca deciden ir a apoyar al equipo de sus vecinos.
Me imagino que muchos os estaréis preguntando como es posible que el equipo de un modesto pueblo se haya proclamado campeón en una liga profesional. Supongo que podría intentar explicarlo con algunos argumentos simplones. Podría hablaros de su defensa que se ha mostrado inexpugnable y apenas ha recibido goles, o podíamos analizar su presupuesto que es elevadísimo para una localidad con esa escasa población.
Da igual.
Hay cosas que es mejor no intentar explicarlas. ¿Acaso algún argentino podría explicar que el Quiroga monta un equipo que vence a Boca Juniors y River Plate? ¿Acaso se podría siquiera llegar a plantear que Lozoyuela se impone a Madrid y Barsa?
En Suecia esto acaba de suceder. Por increíble que parezca. Como dice el logo de una conocida marca deportiva… Impossible is nothing.
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Hasta el miércoles que viene.




Teniendo en cuenta los últimos partidos de River, me parece posible eh. Solo tendría que aguantar 15 minutos tirando la pelota para arriba, tardando un poco en sacar laterales y saques de arco y después River se encarga sólo de perder... Perdón, estoy muy frustrado con mi equipo jajaja.
Lo loco es que la gente se queja en redes de que solo ganan los mismos de siempre y el fútbol hiper concentrado pero a la vez cuando estos equipos avanzan empiezan a quejarse de la ampliación de cupos que permiten que equipos que nadie conoce ni tienen historia lleguen a fases importantes (se vio mucho con la clasificación al mundial).